Se acerca la temporada estival y nuestro querido pejerrey da paso a nuestra
archí enemiga de la canícula, la Hoplias, entre nosotros la tarucha, si
bien el pejerrey nos emociona cuando hace correr la boya, no menos nos
emociona la taranga cuando allá a lo lejos la vemos saltar y comenzar sus
cabriolas, nuestra bien querida emula del dorado en nuestras aguas, a
comenzado su actividad.
Por lo tanto a trabajar se ha dicho y a revisar el equipo que archivamos la
temporada anterior, comencemos por las cañas verificando el estado de los
pasahilos, el puntero, si están marcados, nada mejor que cambiarlos
eligiendo aquellos de material resistente a la fricción, que mas este
acorde al peso de la caña y a nuestro bolsillo, sigamos buscando y
encontremos a nuestro reel preferido para esta especialidad, un servicie no
le viene mal, hasta donde llegan nuestros conocimientos lo abriremos y
limpiaremos su interior con kerosén, procediendo luego a secarlo bien y
nuevamente engrasarlo, revisar la acción del pick-up, la roldana que no
deberá estar marcada, en caso contrario cambiarla, revisar, limpiar,
lubricar y si es necesario cambiar alguna junta en el freno, punto
importante a la hora de clavar una pieza, buscamos las bobinas y ha cambiar
las cargas de nailon, sin miramiento alguno, el gasto que nos parece
demasiado, no lo será, cuando pensemos que de ello depende, que no perdamos
ese artificial que tanto queremos y que tanto vale, nos daremos cuenta de
la importancia del cambio, cuando adquiramos el nailon, busquemos calidad y
no precio, no olvidarse que lo barato siempre sale caro, tengamos varias
bobinas con distintos diámetro de nailon, para así adaptarnos al lugar en
que practiquemos nuestro pesca, aguas abiertas, juncales, gambarrusa, etc.,
cargar lo justo, si ponemos menos tendremos lances cortos y si cargamos
demasiado, nos esperan lindas galletas, las cargas serán cónicas, esto se
regula colocando arandelas finas antes de poner la bobina, el espesor lo
dicta la experiencia.
Si la caprichosa tarucha justo ese dia se levanto pacifica y no quiere
pelear contra los artificiales y en cambio busca algún manjar que le
sepamos presentar, entonces es hora de poner nuestra línea con la boya que
más nos gusta y que siempre decimos que es la que mejor trabaja a pesar de
los piquetes de los dientudos, para ello revisemos si esta bien armada, o
volvamos a armarla, verifiquemos el estado de la pintura si es necesario
retoquemos el fluor, y pongamos ese color que enerva la ira de la HOPLIAS.
El mejor dentista para la taranga, es buen leader, descartemos los que
estén enrulados, 15 cms, de largo y finos, revisemos Los mosquetones y los
esmerillones.
Ya llegamos al extremo, de nuestro equipo y es hora de revisar, los engaños
que usaremos, para obtener el gran trofeo, Boyas Plop las mas rendidoras a
la hora de pescar con carnada, revisar la pintura, ranas de goma, no deben
estar resecas, cucharitas bien limpias y brillantes, artificiales con
pinturas en condiciones y finalmente los anzuelos, no es necesario
recordar, que aquellos que estén doblados, oxidados, desafilados,
despuntados o deformes, deben ser descartados sin miramientos, de lo
contrario solo servirán para hacernos decir, que se nos escapo la mejor y
mas grande de las taruchas, hasta seremos capaces de decir, ¡era una azul
de 6 kilos ¡
Vicente Turriaga
vicentepesca@fibertel.com.ar
Noviembre 2006